LUNES 31 DE AGOSTO DE 2009
Guido, mi secretario general

No soy perredeísta, pero creo en la democracia y en el derecho de las personas a aspirar dentro de las instituciones y los espacios en los que militan, y también creo en la supremacía social de aquellas instituciones que aprenden a crecer en la diversidad, que se adaptan a los nuevos tiempos y le dan paso a las nuevas generaciones.
Han sido tantas las tramas contra Guido Gómez Mazara en sus aspiraciones por llegar a la secretaría general del PRD, que me siento identificada con él, estoy dispuesta a levantar la mano derecha y jurar por el jacho encendido, sólo si me permiten votar en las primarias y darle mi apoyo: inmaculado y desinteresado.
Guido es un irreverente, como todo hijo de Maximiliano Gómez y Carmen Mazara -(emblemas históricos del propio PRD), como todo dominicano que ha tenido que luchar con uñas y dientes por lo que quiere; como todo perredeísta, acostumbrado a competir entre "la masa", no entre cuadros políticos.
Guido tiene la capacidad de pensar y actuar por sí mismo; no se deja ensombrecer. Si es necesario pelea, no se esconde, "no se devuelve". Es el mejor candidato a la secretaría general para hacer una oposición que logre sacar al PLD del Poder, pero eso aún no lo entienden los estrategas de nuevo cuño del PRD.
Estos creen que el candidato ideal a esa plaza debe ser alguien fiel al nuevo presidente del partido, Miguel Vargas Maldonado, aunque ya haya ocupado esa posición y pasado por ella sin pena ni gloria, en momentos en que el país esperaba una real oposición al partido de Gobierno porque la situación económica y social le regalaba día a día la materia prima para ello.
Ayer llegó a mis manos un volante: "Orlando, mi secretario general", lo estaba repartiendo en mi sector un aspirante a diputado por el PRD en el Distrito Nacional. Este hombre, al mismo tiempo de pedir a la gente que votaran por Miguel Vargas Maldonado en las próximas elecciones presidenciales de 2012, pues "les va a dar apartamentos a los inquilinos del barrio", también abogaba a favor de Orlando Jorge Mera a la secretaría general, como si ofertara un combo de McDonald.
El PRD nunca ha tenido dueño ni lo tendrá. Y si alguien pretende erigirse como su propietario, iso facto debería iniciar los preparativos para su velatorio, porque el PRD es un partido de muchas corrientes, no es un partido homogéneo, su historia así lo ha demostrado, y pretender cambiarla no es tarea de un solo líder, y -peor aún- un líder no probado.
Aunque avasallen a Guido él será siempre el secretario general y !ay de que la conciencia al final se imponga al dinero! y como ocurrió en el 2000 -un triunfo arrollador del PRD sobre el PLD tras la muerte de José Francisco Peña Gómez- tanta saña contra él se revierta contra quienes lo adversan, porque eso será bueno y malo para su gestión. Bueno porque habrá vencido y malo porque lo habrá hecho sobre la voluntad del autoproclamado líder del PRD y nadie puede hacer un buen trabajo con el jefe en su contra.
¿O será que Guido apoyaría a otro precandidato presidencial y desde ya lo están marginando? Pero tampoco Hipólito Mejía sale en su defensa. Está él parado en medio de un bache político. ¿Será un candidato independiente? Olalá, bienvenido sea, pues.
Voces discretas me dicen al oído que la gente de Miguel Vargas Maldonado no lo quiere porque representa los intereses de los americanos, como si eso fuera un pecado en una economía neoliberal, un término manido en los labios de Narciso Isa Conde. También Vargas Maldonado representa intereses foráneos -de Marbella, por ejemplo- y es el presidente de uno de los dos partidos mayoritarios en el país.
La disputa por el cargo se quiere llevar del terreno político al personal: que si Guido es muy reactivo, que si no es una persona mesurada, que si es capaz de arremeter verbalmente hasta contra el propio Miguel Vargas Maldonado. Sí, hasta cierto punto es verdad, pero lo que no podemos obviar es la campaña que se ha montado en su contra, de la que se ha tenido que defender como fiera acorralada, defendiendo con la razón y el espíritu sus años de entrega al partido que lo vió crecer y hacerse Guido.
Pero lo más interesante de todo es que José Francisco Peña Gómez fue quien invitó al pueblo dominicano, a través de Tribuna Democrática, a lanzarse a las calles en abril de 1965, iniciándose así la mal llamada Revolución de Abril, que si hubiese cambiado algo no estuviese tratando yo este tema hoy, 44 años después; fue también quien inmortalizó la frase: "Porque si me topan...este país va a coger fuego por las cuatro esquinas", y aún así llegó a ocupar la secretaría general y la presidencia del PRD y fue tres veces candidato presidencial de ese mismo partido.
Y ahora los "compañeros" muestran tanto prurito.

