
Se hace evidente el divorcio entre la gente que se aloja en el Palacio Nacional y los intereses de la población. Leonel Fernández, arrogante y engreído con su regalo de la Presidencia empotrada en la falsificación de los deseos del pueblo en base a la corrupción y la inescrupulosidad se regodea en la baba de los periodistas pagados con fondos del erario. Y es penoso, porque eso ocurre en una mesa con manteles y flores para acorar filetes y vinos finos.
Ciertamente, Nuria Piera y Alicia Ortega no tenían porqué estar en ese entierro. Sus cirios iluminan otros altares. Como no tenían que estar los cientos de periodistas que cuestionan y por cuestionar son aislados y, así es, Margarita Cordero: son ninguneados.
Vea:
http://www.argenpress.info/2009/07/el-plan-arias-desata-agitacion.html
http://www.argenpress.info/2009/07/el-final-se-decide-en-honduras.html
http://www.argenpress.info/2009/07/honduras-hacia-una-nueva-republica-o-al.html
http://www.argenpress.info/2009/07/honduras-la-lucha-de-clases-se-desnuda_23.html

