miércoles, 8 de julio de 2009

PARA ENTENDER LO DE HONDURAS

El verdadero poder que está detrás de Obama

Habrá un cambio inmediato en la lista de países-blancos, empezando por Pakistán, para expandir el teatro de operaciones de una agenda geopolítica global que apunta a Rusia y China como blancos finales
Red Voltaire | http://www.voltairenet.org/es | Hoy 21:20 | 43 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/verdadero-poder-esta-detras-obama

Entrevista con el historiador estadounidense Webster Tarpley
El verdadero poder que está detrás de Obama
por Webster G. Tarpley*

En esta entrevista realizada por el Deep Journal antes del 4 de noviembre de 2008, es decir antes que el pueblo norteamericano votara para elegir a Barack Obama como nuevo presidente, el historiador estadounidense Webster Tarpley, exponía ya sus principales ideas sobre el nuevo mandatario negro de los EEUU. Su investigación fue publicada en el libro «Obama, The Postmodern Coup, The Making of a Manchurian Candidate» (en castellano: Obama: un golpe post-modernista, la creación de un candidato manchuriano). ¿Representa Obama un verdadero cambio? ¿O se trata del mismo imperialismo con una operación de cirugía estética?

Tarpley sostiene que hay muchas cosas ocultas detrás de la cara carismática de Barack Obama. Ahora que los neo-conservadores se marcharon, el verdadero poder detrás del trono lo está conduciendo Zbigniew Brzezinski, cuya estrategia, según Tarpley, es mucho más peligrosa y demencial que los acólitos neoconservadores de George W. Bush.

Habrá un cambio inmediato en la lista de países-blancos [en la mira de los EEUU], empezando por Pakistán, lo que va a expander considerablemente el teatro de operaciones en función de una agenda geopolítica global que apunta finalmente a Rusia y China como blancos finales, es decir contrarestar o atacar el poderío de estas naciones.

Tarpley prevé un resultado catástrofico para el mundo en general si los planes de Zbigniew Brzezinski logran concretizarse. ¿La visión de Tarpley es acertada o no? -el tiempo nos lo dirá-, pero a nivel del debate público es oportuno tener en cuenta los hechos y argumentos que este historiador avanza.
No obstante, todo parece indicar que su análisis está siendo acertado por los sucesos que se están desarrollando en Asia del Sur-Oeste y que confirman los propósitos del historiador.

¡Cuidado con Obama !

¡No es lo que la gente piensa! ¡Tratan de presentarlo como un musulmán; ¡puede haberlo sido! ¡En los Estados Unidos lo quieren esconder, pero en el resto del mundo es algo que podría caer bien!

Substancialmente soy un escritor e historiador. He escrito sobre el terrorismo en Europa Central, un libro sobre Bush padre, «La biografía no-autorizada de George Bush», que es bastante conocido en el internet, otro sobre la crisis económica mundial «Sobreviviendo al cataclismo». También he escrito ensayos de historia «Contra la oligarquía», luego el libro «11 de Septiembre : Terror fabricado en los USA». Este año se ha publicado «Obama: un golpe post-modernista, la creación de un candidato manchuriano», pero encuentro el fenómeno Obama tan alarmante que he escrito un segundo libro «La biografía no-autorizada de Obama».

En términos de política estadounidense, mi deber es básicamente el de llamar la atención sobre las operaciónes encubiertas que son más peligrosas. Durante el período entre 2001 y 2007 se trató del mito relacionado con 11 de Septiembre y las guerras contra Afghanistán e Irak.
Hasta la mitad de 2007 la guerra contra Irán también representaba un verdadero peligro, sobre el cual concentré mi atención. Ese peligro ha disminuído y actualmente el peligro más importante es una operación encubierta vinculada con la candidatura de Obama.

Se trata de un golpe de estado político con consecuencias graves para el mundo porque la política que representa Obama es aún más agresiva, más militarista y en general más catastrófica de lo que hemos visto con los neo-conservadores.

No se puede decir nada bueno acerca de McCain; pero sí cosas mucho peores de Obama. Es una tragedia mundial en gestación, habrá una situación catastrófica si Obama es elegido presidente.
Es un títere de la Comisión Trilateral y de Brzezinski en particular. Son un grupo de banqueros que controlaron en el pasado a la administración Carter. Pocos se recuerdan de lo desastrosa que fue tanto en lo económico como a nivel estratégico.

Ahora este mismo grupo nos ha puesto a otro títere, esta vez con mayor preparación e indoctrinación. Han decidido introducir a una nueva cara; no a alguien de derecha, ni a un neo-conservador pero a un demagogo de izquierda que promete cambio y esperanza, que en la realidad representa a una política cualitativamente más destructiva y es capáz de comvertir a Europa cómo una herramienta para sus fines, como platillos deshechables, porque el proyecto de la administración Obama apuntará a ampliar el teatro de las guerras mucho más allá del Medio Oriente.

Porque según Brzezinski el centro del poder en el mundo no se encuentra en Irán, sino en Moscú y Pekín y está determinado a aplastar o hacerle la vida dura a Rusia y China en la siguiente etapa [para que estos países no progresen más] para perpetuar la dominación angloestadounidense por otros cién años.
¡Ese es el proyecto! Más ambicioso que cualquier neoconservador, y más aventurero y peligroso. La visión romántica que los europeos tienen de Obama podría llevarlos al suicidio si no entienden esto.

Hay gente de derecha que no sabe cómo atacar a Obama. Yo diría que es un títere del capital financiero controlado por círculos tan siniestros cómo el de Rockefeller, Soros y demás cuyo proyecto apunta a una austeridad extrema, una reducción salvaje del nivel de vida y básicamente el sometimiento de los Estados Unidos a la miseria y al empobrecimiento.

En términos de política exterior, el plan es buscar el enfretamiento con Rusia y China. Para esto necesitan una cobertura de izquierda y frente a esto la derecha no sabe cómo ubicarse. Acusa a Obama de ser comunista, lo que es absurdo ya que es un sirviente del capital financiero, o de ser musulmán porque su segundo nombre es Hussein.

El vivió en Indonesia por un tiempo y pudo haberse considerado como tal en un momento dado. Pero pareciera que los dos padres de Obama – el biológico de origen kenyano por el cual fue abandonado, y el indonesio que luego lo adoptó – se dedicaban más a la botella deJohnny Walker etiqueta negra [marca de whisky] que al Islam. Por lo tanto, la vinculacíon islámica no tiene mucho peso.

Ahora bien, de momento que como candidato a la presidencia tendrá acceso al botón termo-nuclear para lanzar mísiles intercontinentales con bombas-H, el público tiene derecho a saber absolutamente cada detalle acerca de Obama: si fue musulmán – a mí me da igual pero a cierta gente podría molestar – si es VHI seropositivo, si tiene una casilla judicial, si es bi-sexual, si usó cocaína ... todas acusaciones que se han formulado.

Obama es un títere de los peores círculos imperialistas ... se identifica con el mismo proyecto imperialista pero ejecutado de una forma más eficáz y sofisticada aunque al final es más demencial y cruel.

En el caso de Irán, un neoconservador como McCain dice “vamos a bombardear a Irán” y Brzezinski contesta “están locos ... no pueden hacer eso; son demasiado débiles, fundidos, aislados. Yo no quiero que Estados Unidos hagan una guerra contra Irán; yo quiero que Irán esté en guerra contra Rusia!” “Utilicemos a Irán como un instrumento para jugarlo contra Rusia. Les puedo mostrar cómo hacerlo... yo jugué en Afganistan contra la Unión Soviética y la destruí”.

Siria es otro ejemplo. Los neoconservadores dirían ... “ataquemos a Siria” mientras Brzezinski piensa que hay que negociar con Siria. Hay una muy importante base naval rusa en Tartus sobre el Mediterraneo; Brzezinski estuvo en Irán hace poco para laRand Corporation. El objetivo sería sacar a los rusos de Tartus y de conseguir que Siria se torne en contra de Rusia.

En lugar de ser el blanco, los musulmanes serían utilizados como carne de cañón para el proyecto que apunta a Rusia y China. En el Turkistán chino hay una minoría musulmana, los Huigur; el plan de Brzezinski es de involucrarlos en una insurrección, como la que está fomentando en Tibet.
O sea, que la lista de blancos potenciales "target list" [en inglés puntos de mira] conocida hasta ahora se está agrandando; ahora hay que agregar a Sudán, país musulmán de la Liga Arabe.

¿Por qué Sudán? ¿Qué pasa con Darfur? ¿Están realmente preocupados por la crisis humanitaria? No, están preocupados porque el 7% del petróleo para China viene de Sudán y por lo tanto están desesperadamente buscando un pretexto para penetrar en ese país y generar un corto-circuito al General Bashir [general que dirige Sudán] y cortar el abastecimiento de petróleo a China.

Hasta ahora se ha venido especulando si, cuándo y quién atacaría a Irán.
Yo digo que los Estados Unidos e Inglaterra no lo harán, aunque no puedo excluír que algún loco israelí lo pueda hacer pero no me parece probable.
Pero hay un ataque que se está realizando en este momento contra Pakistán, otro país musulmán de 160 milliones de habitantes y u país que posee armas nucleares y los medios para emplearlas.

Durante la campaña electoral, Obama afirmó que quiere el bombardeo unilateral del noroeste de Pakistan. McCain y Hillary Clinton dijeron que no estaban de acuerdo... hasta Bush dijo ¡no! Y ahora los Estados Unidos, según los deseos de Obama, estan bombardeando la región noroeste de Pakistán.
Las tropas estadounidenses, con la OTAN y los afganos están preparando la invasión de Pakistán desde la frontera afgana. ¿Por qué lo hacen?

Es la única parte del mundo con relación a la cual se sigue hablando de Osama Bin Laden, Al Qaeda, la guerra contra el terrorismo... ¡toda esta mitología de ridiculideces! Quieren destruir al gobierno central pakistanés.

Todos habrán escuchado al primer ministro pakistanés decir “nuestro honor y soberanía no permiten la penetración de nuestro país por parte de tropas extranjeras”... y tiene toda la razón, pero los Estados Unidos y la OTAN lo estan haciendo en funcion de la nueva política cuyo objetivo es destruir a Pakistán.

Irak está despedazado en tres partes; Pakistan va a estar dividido en cuatro partes. ¿Por qué? No tanto porque se trata de un país islámico, aunque eso juegue un cierto rol, como el hecho que es un aliado potencial de China. Lo ha sido tradicionalmente y en una situación de crisis, Pakistán gravitaría hacia China.

Veamos nuevamente la lista de países-blancos de la cual Irán quedaría excluído como candidato para el enfrentamiento con Rusia: nos quedamos entonces con ¡Sudán y Pakistan! Este es el cambio y Obama es el que exigió los ataques contra Pakistán.
Irónicamente McCain resulta ser más amigo de los musulmanes que Obama! McCain discutió con el General Musharaf diciendo que nunca tomaría una acción unilateral, mientras Obama insiste que tiene que ser unilateral... esta es la política de Brzezinski. Obama no tiene ideas propias, ni siquiera sabe donde está Pakistán, repite simplemente lo que dice Brzezinski.

El argumento de Brzezinski a los neoconservadores es que están tan obsesionados con Israel, el Golfo Pérsico, Irak e Irán que han perdido de vista el cuadro global; la verdadera potencia en el mundo es Rusia y China, los únicos países con una verdadera capacidad de resistir a Estados Unidos e Inglaterra y sobre los cuales tendrían que fijar su atención. En esta configuración, la India se conviertiría en un pieza capital interesante.

Japón es otro ejemplo. Hubo recientemente una reunión cumbre entre Japón y China. La pregunta es si Japón se prestaría al tipo de desestabilización de China planeada por Brzezinski. El gobierno japonés ya contestó negativamente, subrayando que una situación de caos en China no serviría los intereses de Japón. Taiwan parece estar alineado sobre la misma posición al haber recientemente votado por el partido que no quiere la independencia y en favor de negociar con el gobierno central chino (mainland China). El mundo entero se está alineando.

El problema con Obama es que tendremos el mismo imperialismo con una nueva cara, con ¡cirugía estética! Uno de los objetivos es utilizar a esa cara para África. En esta región, el objetivo es expulsar a los chinos privándolos del petróleo, minerales, materias primas y otras comodidades que sacan de África.

El juego de Brzezinski es intentar aislar a China, acorralarla hasta que no tenga otra opción que buscar el petróleo de Rusia en el este de Siberia. En otras palabras, el final del juego es de jugar China contra Rusia, destruir a ambas y volver a imponer el dominio mundial anglo-americano por otros cien años.

Hay también una misión [objetivo] para Europa. Con Bush o McCain la imagen de Estados Unidos está deteriorada y sus políticas discreditadas.
Con esta nueva cara y la demagogia de Obama consiguen el apoyo de multitudes de jóvenes e individuos que no se dán cuenta del engaño.
Obama quiere tener a Europa cómo una herramienta (tonto útil) contra Rusia. Yo les aconsejaría tomar conciencia de lo que Obama está ofreciendo a Europa y de no seguir ese camino. Y si Obama visita Londres, París o Berlín, sería importante que la gente le manifieste su desacuerdo.

Esta es la política impulsada por la «otra faceta» del plan Brzezinski es: la expansión de la OTAN muchísimo más allá de las líneas estipuladas en el acuerdo de 1990-91. La OTAN no hubierpo podido ni entrar en Alemania del Este, y ahora ya está en Lituania, Ukrania, Georgia y en otros lugares. Luego de la crisis de los mísiles en Cuba en 1962, estamos encaminados hacia una crisis similar en Polonia que va a ser mucho peor.

Además de elementos en Polonia, ya hay una presencia en la República checa y hasta en Lituania justo con la frontera con Rusia.
¿Cuál es el objetivo de esto? Es el de tener la capacidad para un primer ataque sorpresa que destruiría el potencial nuclear ruso en el suelo y luego neutralizar un contra-ataque ruso a través de los mísiles estacionados en Polonia. Esto representaría un paso hacia la Tercera Guerra Mundial.

La independencia de Kosovo dominado por un clan de criminales es otra faceta del plan Brzezinski que sirve para enfrentar a Rusia. Hoy tenemos la captura de Karadjic, un hombre despreciable sin duda, pero ¿por qué ahora?
Otro factor que sirve para irritar las relaciones con Rusia, como el enfrentamiento entre Rusia y Georgia. Estamos llegando a un alcance estratégico global; ya no es sólamente Irak, Irán y el Golfo Pérsico sino una estrategia global concebida por Brzezinski.

Esto ya está operando dentro de los Estados Unidos. Bush y Cheney ya se fueron, pero todo va a continuar igual, estas comparsas se fueron para dar una impresión de normalidad. El poder está ahora en las manos del Principals Committee, una especie de Comité interministerial integrado por Rice del Departamento de Estado, Gates del Pentágono, Paulson de la Tesoría, el Almirante Mullen del Comando militar es otro elemento muy importante.

Sin embargo, estos individuos son burócratas sin políticas proprias; la política que están implementando es la de Brzezinski. O sea, no habrá ataque contra Irán, llegar a un acuerdo con Corea del Norte – ¡lo que casi le causó a Cheney otra crisis cardíaca! – , por otra parte atacar a Pakistán, preparar un ataque contra Sudán, y también contra Zimbabwe y Birmania.

En muchos casos se evocan razones humanitarias como justificación, ya no Bin Laden o Al Qaeda excepto el caso de Pakistán. En Sudán y en Zimbawe la cobertura son los derechos humanos, cómo en la época de Carter cuando Brzezinski dirigía el Consejo de Seguridad Nacional.

Lo que vemos es un cambio de un imperialismo con banderas (slogans) de derecha a un imperialismo con banderas de izquierda.

Pero el contenido es el mismo o peor, porque los neoconservadores tenían una ventaja, la de agredir a países relativamente inofensivos.
Era obvio para todos que Irak no hubiera podido atacar a Estados Unidos directamente, tampoco le sería fácil a Irán hacerlo. Pero en el caso de Rusia a China, las cosas aparecen muy diferentes porque estos países tinen mísiles balísticos intercontinentales; se pueden defender y lo harán.

Entonces el juego de los neoconservadores está terminado pero por lo menos su locura tenía límites, mientras con Brzezinski la locura es esencialmente ilimitada.

Webster G. Tarpley

Webster Griffin Tarpley is an author, journalist, lecturer, and critic of US foreign and domestic policy. His most recent books are "Obama, The Postmodern Coup,The Making of a Manchurian Candidate", "Barack Obama: The Unauthorized Biography" and "9/11 Synthetic Terror"

http://www.voltairenet.org/article159158.html#article159158

Zbigniew Brzinski consejero del Imperio
La monstruosa estrategia para destruir Rusia
por Arthur Lepic*

Zbigniew Brzezinski, ex consejero del presidente estadounidense Jimmy Carter, encarna la continuidad de la política extranjera de los EE.UU, lo que no significa que sea una política de tendencia demócrata o republicana. Gran admirador de Henry Kissinger, Brzezinski siempre ha defendido, alabado y demostrado sumo respeto por los dos conceptos de diplomacia del «maestro», el equilibrio de las potencias llevado a teoría por Metternich y la doctrina «containment» elaborada por George Kennan.




12 DE DICIEMBRE DE 2004

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Temas
 Guerra Fría del siglo XXI, la estrategía anti-rusa

Biografías
 Zbigniew Brzezinski

Zbigniew Brzezinski preconiza hoy cómo se debe debilitar y acorralar militarmente a Rusia, y está convencido de que la mejor manera es la desestabilización de sus regiones fronterizas, una estrategia política que mucho interés despertó en el equipo del fallido candidato presidencial estadounidense John Kerry, equipo que reclutó a su hijo Mark Brzezinski como consejero para política exterior.

Según el discurso de George W. Bush durante la campaña presidencial del año 2000, hubiéramos podido esperar que asumiera -según la doctrina de su consejero, «el halcón»Wolfowitz-, una actitud rígida, incluso agresiva hacia la Rusia de Vladimir Putin. En vez de eso, hemos observado un trato inédito en las relaciones políticas mutuas de estas dos grandes naciones. Esto ha sucedido después del 11 de septiembre de 2001.

Muchos observadores y analistas estiman que existía un acuerdo entre Putin y Bush, por el cual la administración norteamericana se privaría de criticar las operaciones militares rusas en Chechenia a condición de que Putin no se entrometiera en las intervenciones e injerencias estadounidenses en el Medio Oriente.

Esta explicación no da la debida importancia a los hechos del 11 de septiembre de 2001 y al contrario los trata como si fueran una abstracción. Otro tanto sucede con los elementos provenientes del Kremlin con respecto a los mismos sucesos. Podemos añadir que las administraciones republicanas han dado siempre una mayor importancia al Medio Oriente, mientras que la tradición política demócrata en política exterior se centraliza más en Eurasia.

Para elaborar su estrategia frente a la entonces URSS, y más tarde para los Estados del Este, recientemente emancipados de la influencia soviética, el campo demócrata se ha apoyado -desde que Jimmy Carter asumió el poder-, en un hombre brillante, pero sin escrúpulos, y también un acérrimo antirruso: Zbigniew Brzezinski.

La doctrina de este conocido profesor ha logrado adeptos fuera del Partido Demócrata, por el simple hecho de haber definido el imperativo absoluto de la supervivencia y la prosperidad del Imperio: la conquista de Eurasia.

Este catedrático nació en Varsovia en 1928, hijo de un diplomático polaco. Brzezinski emigra a Canadá a la edad de diez años cuando su padre fue destacado en ese país. Obtiene una licenciatura y una maestría en la Universidad Mc Gill de Montreal, y, posteriormente, un doctorado en Harvard en 1953, convirtiéndose en ciudadano estadounidense poco después. Contrae matrimonio con la hija del ex presidente checoslovaco Eduardo Benes.

Entre 1966 y 1968 se desempeña como miembro del Consejo de Planificación Política del Departamento de Estado de los EE.UU, donde desarrolla la estrategia de «implicación pacífica» frente y hacia la Unión Soviética, todo esto dentro del marco de la Guerra Fría. En octubre de 1966 convence al presidente estadounidense Johnson de modificar las prioridades estratégicas de modo que el «deshielo» sea colocado antes de la reunificación alemana.

Durante la campaña presidencial de 1968, Brzezinski preside el grupo de trabajo encargado de la política exterior del candidato demócrata Hubert H. Humphrey, que perdería finalmente ante Richard Nixon.

El inspirador de la creación de la Comisión Trilateral

A principios de los años setenta, Brzezinski se distingue como analista cuando anuncia proféticamente la llegada de actores mayores al escenario del poder mundial. Se trata de Europa y Japón, cuyas economías se han levantado rápidamente después de la Segunda Guerra Mundial.

En un artículo suyo publicado en la revista Foreign Affaire, en 1970, expone su visión de este «nuevo orden mundial»: «Se hace necesaria una visión nueva y más audaz -la creación de una comunidad de países desarrollados que puedan tratar de manera eficaz los amplios problemas de la humanidad. Además de los Estados Unidos de América y Europa Occidental, debe incluirse a Japón (...)

«Un consejo formado por miembros de Estados Unidos, Europa Oriental y Japón que fomentara encuentros regulares entre los jefes de gobierno, pero también entre personalidades menos importantes, sería un buen comienzo.» El mismo año, Brzezinski lanza nuevas ideas en su nuevo libro titulado:Between two Ages [1], donde explica que ha llegado la era de reequilibrar el poder mundial, poder que debe pasar a manos de un nuevo orden político global basado en un vínculo económico trilateral entre Japón, Europa y Estados Unidos.

La revolución de las técnicas de producción, el cambio de la industria pesada a la electrónica, debía provocar un trastorno de sistemas políticos y una nueva generación de élites en el poder. David Rockefeller, entusiasmado con estos conceptos, lo contrata entonces para crear la Comisión Trilateral y lo nombra director. Esta fue establecida oficialmente en 1973, y reúne a importantes figuras del comercio mundial, de los medios bancarios internacionales, gobernantes y los grandes medios de comunicación europeos, japoneses y norteamericanos.

Cuando ocurrió el primera crisis petrolera, la principal preocupación de estos maestros de las finanzas mundiales fue la de quitarse de encima la responsabilidad de la deuda exterior de los países en vías de desarrollo, dando mayores obligaciones y fortaleciendo el Fondo Monetario Internacional(FMI). También se trataba para los Estados Unidos, debilitados en aquella época por su fracaso militar en Vietnam, de apoyarse en cada extremo geográfico del continente euroasiático, donde tenían gran influencia después la Segunda Guerra Mundial, con la finalidad de mantener y extender su hegemonía.

Esta misión, vista desde afuera, otorga sin dudas a Brzezinski una imagen de defensor de la paz, portavoz de la disminución de la tensión mundial (Guerra Fría) y de las relaciones multilaterales, e incluso -ante los ojos de la extrema derecha-, una apariencia de globalista inspirado en el marxismo.

Para llevar a cabo los grandes planes de la Comisión Trilateral, lo mejor era que uno de sus miembros llegara a ser presidente de los Estados Unidos.

El presidente Carter y el doble juego

Desde la creación de la Comisión Trilateral, el pastor Jimmy Carter era uno de los que con seguridad formaban parte del equipo Rockefeller-Brzezinski. Había abierto las primeras oficinas comerciales para el estado de Georgia en Bruselas y en Tokio, cosa que hacía de él la imagen modelo o el concepto fundador de la Comisión [2].

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Zbigniew Brzezinski inspecionando el arma de un militar paquistaní

Para su nominación como candidato a las elecciones y la elección presidencial de 1976, Rockfeller puso en funcionamiento sus relaciones en Wall Street y a trabajar a Brzezinski, cuya influencia académica al servicio del candidato demócrata Jimmy Carter fue de gran provecho para que ganara las elecciones. Naturalmente, cuando Carter fue elegido, Brzezinski ocupó el puesto privilegiado de consejero de seguridad nacional [3].

Una vez en su silla, Carter definió como prioridad la reducción del arsenal militar nuclear de los dos bloques (EE.UU-URSS). Sin embargo, la crisis de los mísiles SS-20 soviéticos apuntados hacia Europa hizo que Carter reaccionara con el despliegue de los mísiles Pershing, lo que arruinó sus esfuerzos, sinceros o no, y puso a ambos bloques en una situación de desconfianza recíproca.

Se puede constatar que en aquella época el campo soviético tenía buenas razones para sospechar que su adversario realizaba un doble juego: la derrota militar de los EE.UU en Vietnam les obliga a mantener cierta modestia en el plano militar y estratégico, mientras que Brzezinski preparaba su plan de guerra por mandato, para preparar una trampa y obligar a la Unión Soviética a entrar en un conflicto periférico.

La desestabilización del régimen comunista afgano y el financiamiento y entrega de armas a las primeras milicias jihadistas anticomunistas en 1979 provocaron, como previsto, la entrada del Ejército Rojo en Afganistán. Para ello Brzezinski se apoya en los efectivos servicios de espionaje e inteligencia paquistaníes, el temido ISI.

Cuando la revista francesa Le Nouvel Observateur le realizó una entrevista en 1998, Brzezinski reconoció que el equipamiento de las tropas antisoviéticas de Bin Laden era anterior a la invasión rusa y destinado a provocar su reacción:

Le Nouvel Observateur : El ex director de la CIA, Robert Gates, lo afirma en sus Memorias: los servicios secretos norteamericanos comenzaron a ayudar a los mujaidines afganos seis meses antes de la intervención soviética. En esa época usted era el consejero del presidente Carter y su papel fue clave en este asunto. ¿Lo confirma?

Zbigniew Brzezinski : Sí. Según la versión oficial de la historia, la ayuda de la CIA a los mujaidines se inició en el año 1980, es decir, luego que el ejército soviético invadiera a Afganistán el 24 de diciembre de 1979. Pero la realidad, mantenida en secreto hasta hoy, es muy distinta: fue el 3 de julio de 1979 que el presidente Carter firmó la primera directiva sobre la asistencia clandestina a los opositores del régimen pro soviético de Kabul. Aquel día le escribí una nota al presidente en la que le explicaba que en mi opinión aquella ayuda provocaría la intervención de los soviéticos. (...) No empujamos a los rusos a intervenir, pero conscientemente aumentamos las probabilidades de que lo hicieran.

N.O.: Cuando los soviéticos justificaron su intervención afirmando que luchaban contra una injerencia secreta de los Estados Unidos nadie les creyó, sin embargo había un fondo de verdad. ¿No lamenta nada hoy?

Z. Brz.: ¿Lamentar qué? Esa operación secreta era una excelente idea. Tuvo como efecto atraer a los rusos hacia la trampa afgana, ¿y usted quiere que lo lamente? El día en que los soviéticos cruzaron oficialmente la frontera afgana escribí al presidente Carter en esencia: «Esta es nuestra oportunidad de darle a la URSS su Vietnam» (...).

N.O.: ¿Tampoco lamenta usted el haber favorecido el integrismo islámico, haber entregado armas y asesoría a futuros terroristas?

Z Brz.: ¿Qué es lo más importante ante la mirada de la historia mundial, los talibanes o la caída del imperio soviético? ¿Algunos islamistas excitados o la liberación de Europa Central y el fin de la Guerra Fría?» [4]
(Nota de la redacción de la Red Voltaire: el conflicto en Afganistán desde sus inicios en 1979 ha causado miles de miles de muertos, para algunos observadores un millón de muertos y desplazado gran parte de la población civil del país, en la lamentable condición de refugiado, pero para el Sr. Brzezinski los fines justifican los medios).

Al hablar de «algunos islamistas excitados» en esta entrevista, Brzezinski no subestima el poderío de Al Qaeda, pero caracteriza la realidad de lo que los neoconservadores han erigido en mito a fin de justificar su cruzada mundial. Claro que un miembro del Council on Foreign Relations se cuidaría muy bien hoy de ser tan categórico.

Alianza objetiva con China y apoyo incondicional al Shah de Irán

Si bien Nixon y Kissinger habían jugado decididamente con el miedo al cerco de la Unión Soviética, iniciando un proceso de normalización de las relaciones con China, una parte de los más allegados a Carter desconfiaba de este acercamiento que pretendía Brzezinski.

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Jimmy Carter (izquierda), Zbigniew Brzezinski (centro) y Cyrus Vance

Al llegar a la Casa Blanca, Carter había afirmado que optaría por el diálogo con la URSS y guardaría distancia con respecto a la República Popular China, pero su secretario de Estado, Cyrus Vance se enfrentó rápidamente a la obsesión antirrusa de Brzezinski y durante todo su mandato Carter tuvo que esforzarse por conciliar los antagonismos de su administración.

Quien hacía las veces de mediador entre estos dos polos era Richard C. Holbrooke, futuro embajador de los Estados Unidos en la ONU y asesor de John Kerry para la política exterior durante su campaña, junto a Mark Brzezinski, hijo de Zbigniew. Según Cyrus Vance y otros partidarios del diálogo, como el renegado demócrata Averell Arriman, la lógica triangular de cerco sólo podía conducir, en el mejor de los casos, a un malentendido con la URSS, cuando no a la guerra.

Preconizaban el diálogo sobre el desarme y la cooperación con la Unión Soviética para neutralizar los conflictos del Tercer Mundo. La normalización de las relaciones con China siguió en marcha. Brzezinski llegó a ultimar un programa conjunto de cooperación estratégica y a mantener buenas relaciones personales con Deng Xiaoping, lo que le vale ser actualmente bien visto entre los chinos.

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Reunión entre el Shah de Irán, Alfred Atherton, William Sullivan, Cyrus Vance, el presidente Jimmy Carter y Zbigniew Brzezinski en 1977

La misma desconfianza de Brzezinski hacia la URSS se encuentra en su actitud con respecto a Irán, que bajo el régimen del Shah era considerado un baluarte contra la influencia soviética en el Medio Oriente. Así, Brzezinski le aseguró su apoyo al Shah hasta el último momento, y pidió la intervención militar de los Estados Unidos para mantenerlo en el poder incluso cuando una parte de la administración Carter, a la cabeza de la cual se encontraba el secretario de Estado, quería su salida.

Sin embargo, las acciones concretas de Washington fueron dictadas por el punto de vista del Departamento de Estado, y, a pesar de las conversaciones con los generales que derrocaron al Shah para garantizar un régimen moderado al frente del país, fue Khomeini quien ocupó el poder en un ras de mar popular.

Participó con Carter en las negociaciones de Camp David 1 en 1977 y desempeñó un papel en la firma del tratado de paz entre Israel y Egipto sin necesidad de tener que imponer su presencia en el momento culminante de los debates, contrariamente a lo que siempre hizo cuando se trataba de la URSS.

Vuelve la amenaza rusa frente a la hegemonía norteamericana

En 1989 Brzezinski abandona la Universidad de Columbia, donde enseñaba desde 1960, para dedicarse a la elaboración del plan de estatus independiente de Ucrania, lo que marca el inicio de su compromiso con vistas a prevenir el resurgimiento de Rusia como superpotencia. Por el contrario defiende la integración de Rusia al sistema de Occidente y el «pluripartidismo geopolítico» en el espacio de la ex Unión Soviética.

Por otra parte, desarrolla «un plan para Europa» que pasaría por la extensión de la OTAN a las repúblicas bálticas. Sus esfuerzos darán frutos varios años más tarde, especialmente con la integración de las tres repúblicas bálticas a la OTAN en 2002. Durante los años 90 es igualmente el emisario especial del presidente de los Estados Unidos para la promoción del mayor proyecto de infraestructura petrolera del mundo, el oleoducto Bakú-Tbilissi-Ceyhan.

Dicho proyecto representa para él la mejor concretización de sus ambiciones tendentes a impedir el renacimiento de Rusia. Paralelamente preside desde 1999 el Comité Norteamericano para la Paz en Chechenia (American Committee for Peace in Chechnya), instalado en los locales de Freedom House, cargo desde el que pretende intervenir en las negociaciones de paz entre el gobierno ruso y los independentistas dirigidos por Mashkadov.

Sin embargo, estas actividades, cuidadosamente revestidas de buenas intenciones «a lo demócrata» tienen cada vez más dificultades para disimular la realidad subyacente: la de un apoyo encubierto a los independentistas para mantener una guerra periférica, como en Afganistán, a fin de debilitar a Rusia y mantenerla alejada de las ganancias generadas por los recursos del Mar Caspio.

La materialización de la doctrina Brzezinski en el sentido de que «Una potencia que domine Eurasia controlaría dos de las regiones más avanzadas y económicamente productivas del mundo» pasa por la extensión de la OTAN hacia el Este, en lo que trabajó activamente la administración Clinton. ¿Pero cómo venderles esta necesidad de la OTAN a los europeos? «La entidad europea, situada en el borde occidental de Eurasia, y en la proximidad más inmediata de África, está más expuesta a los riesgos inherentes al desorden global creciente que una América políticamente más unida, militarmente más poderosa y geográficamente más aislada (...).

Los europeos estarán más inmediatamente expuestos al riesgo en caso de que un imperialismo chauvinista anime nuevamente la política exterior rusa», explicaba Brzezinski en la revista National Interest en 2000 [5]. Esto tiene el mérito de la claridad: el despliegue de las fuerzas de la OTAN alrededor de Rusia era una medida preventiva. Si Rusia reacciona poniéndose a la defensiva, ello constituiría la prueba de que aspira a restaurar su imperio y a una vuelta al totalitarismo.

Trabajando al mismo tiempo como consultante para BP-Amoco y Freedom House, Brzezinski está encargado en Azerbaiyán de redorar la imagen del dirigente Heidar Alyiev. Para ello no vaciló en calificar al dictador como un «tipo simpático» en una entrevista al New York Times [6]. Como justificación al apoyo anglosajón a la dictadura de Aliyev, Brzezinski argumenta que tras siete décadas de gobierno comunista no puede esperarse que Azerbaiyán y las demás repúblicas de la antigua Unión Soviética adopten la democracia en un lapso tan corto.

Si bien la represión política bajo el régimen de Aliyev tuvo una tendencia a acentuarse durante estos últimos años a medida que disminuían las expectativas sobre las riquezas del Caspio, Azerbaiyán no dejó por ello de pasar del estatus de país «no libre» al de «parcialmente libre» en la clasificación de Freedom House [7].

Al mismo tiempo, en 1999, la secretaria de Estado y discípula de Brzezinski, Madeleine Albright, invitaba a Heidar Aliyev a la celebración del aniversario de la OTAN. Siempre en la misma perspectiva de implantación de la OTAN para permitir a los intereses occidentales, sobre todo petroleros, implantarse en la región, Georgia, Azerbaiyán y Ucrania organizaron ejercicios militares conjuntos el 16 de abril de 1999 auspiciados por el programa «Asociación para la Paz», de la OTAN [8].

Además de sus actividades de consultante para BP-Amoco y Freedom House, Brzezinski apoya o presta su nombre a todo un sistema de fondos y de ONGs (organizaciones no gubernamentales) que apadrinan a las castas, a los intelectuales y a las élites de la antigua órbita soviética.

Por iniciativa del Comité Norteamericano para la Paz en Chechenia, del que Brzezinski es presidente, tuvo lugar una reunión entre los principales líderes del movimiento checheno entre los días 16 y 18 de agosto de 2002, en Lichtenstein, encuentro que se realizó dos meses después del realizado entre Bassaiev y Maskhadov, donde se estableció el acuerdo sobre la dirección común de las «Fuerzas Armadas de la República Chechena de Ichkeria».

Los participantes concluyeron que Chechenia no podía seguir incluida en Rusia, que era necesaria una amplia autonomía y que se imponían negociaciones con Maskhadov. La toma de rehenes de Beslán, reivindicada por Bassaiev, ¿forma parte del proceso de reivindicación de independencia de Chechenia o del proceso de desestabilización de Rusia? [9].

Podemos hacernos algunas preguntas a partir del hecho de que la principal consecuencia de esta acción fue el ascenso de las tensiones entre Osetia del Norte y la vecina Inguchia, es decir, una «balcanización» cada vez más importante de la región.

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Mark Brzezinski

Hoy Zbigniew Brzezinski es sobre todo activo en el seno del CSIS, pero sigue siendo el cerebro del programa demócrata en política exterior, de lo que da fe la obsesión del candidato Kerry, y sobre todo de su compañero de candidatura John Edwards, en lo referente a Rusia.

Según los consejos de Mark Brzezinski, eligieron adoptar como primera prioridad la cuestión del desarme nuclear de Rusia, cuando esta ha recuperado su capacidad de producción de petróleo de antes del derrumbe de la URSS y cuando el Estado ruso se beneficia ampliamente del precio actual del crudo, lo que recientemente le ha permitido duplicar su presupuesto de defensa. La cuestión del peligro del vetusto arsenal nuclear ruso no es por lo tanto algo de actualidad, contrariamente a lo que pretende John Kerry.

Su objetivo es otro, más vinculado a la estrategia de subordinación de Rusia defendida desde hace varias décadas por Zbigniew Brzezinski, pero es más difícil de ahora en adelante convencer a la opinión mundial de que Rusia encarna el mal absoluto y de que si no es subordinada volverá al totalitarismo [10].

Para ello hay que provocar su reacción de igual forma que en Afganistán en 1979, pues contrariamente a los Estados Unidos, está a buen resguardo de problemas de suministro energético para las próximas décadas. Así, verificamos una deriva en el discurso de Brzezinski, que calificaba recientemente a Vladimir Putin de «Benito Mussolini ruso», en entrevistas concedidas alWall Street Journal et au Novaya Gazetta.

 Arthur Lepic

Periodista francés, miembro de la sección francesa de la Red Voltaire esspecializado en los problemas energéticos y militares.


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