
| El silencio informativo afecta al 95 por ciento de los medios hondureños | ![]() | ![]() | ![]() |
| Sociedad de la Información - Libertad de expresión | ||||||||
| Martes 30 de Junio de 2009 20:05 | ||||||||
Cerigua.- El 95 por ciento de los medios de comunicación en Honduras dejaron de transmitir cualquier tipo de información relacionada con la expulsión del presidente Manuel Zelaya, según un análisis de la emisora Radio Globo publicado por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) El estudio destaca de manera especial al canal 6 de Honduras, empresa privada de comunicación que se ha dedicado a la transmisión de programación para niños durante todo el día. En otra nota de la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña (OCLACC) se informa de que en la mañana del pasado lunes amanecieron militarizadas las instalaciones de la radio Católica en Trujillo. Varios miembros del ejército llegaron a la estación de radio para disponer la suspensión de los servicios informativos de la emisora, en una medida que según los oficiales "es preventiva, ya que se podrían crear posibles protestas de los grupos populares que apoyan la consulta para la cuarta urna, que promovía el depuesto presidente Manuel Zelaya Rosales". Reacciones internacionales El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) ha difundido un comunicado de alarma “por informes de que soldados hondureños detuvieron a siete periodistas informando para la agencia The Associated Press y la red de televisión regional Telesur el lunes en su hotel en Tegucigalpa”. Según el subdirector del CPJ, Robert Mahoney: “Aunque los periodistas fueron liberados momentos después, nos preocupan otros informes de que medios audiovisuales internacionales han sido sacados del aire en Honduras, y exhortamos a quienes ostentan el poder a permitir que todos los periodistas y medios de comunicación puedan informar libremente y sin temor a represalias sobre la actual situación política”. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y su organización regional, la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) han condenado a su vez los ataques sufridos por los periodistas, así como el cierre y militarización de medios en Honduras, y señalan que “estas violaciones flagrantes de la libertad de prensa y expresión son consecuencia directa del golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya, quien fue sacado por la fuerza de su residencia y expulsado del país”. "Los que han asumido el poder en Honduras se enfrentan a un aislamiento internacional unánime", ha declarado Paco Audije, secretario general adjunto de la FIP, quien ha añadido: "Y una de las repercusiones más inmediatas ha sido su fallido intento de acabar con el pluralismo y silenciar a los periodistas. No lo permitiremos, porque precisamente en las horas dramáticas que vive la sociedad hondureña su labor es más necesaria que nunca". La FIP y la FEPALC consideran de extrema gravedad los cierres y ataques a informadores y medios. Las dos organizaciones saludan “el coraje de los compañeros del Canal 36 de televisión, quienes mantuvieron la emisión tras la llegada de los militares a las cinco de la mañana y sólo escaparon cuando éstos regresaron. Los militares rompieron entonces las instalaciones, golpearon al único periodista que encontraron y retuvieron durante dos horas al personal administrativo”. También se han podido constatar la clausura total o temporal de emisoras como Radio Globo, el Canal 66 Maya TV, el Canal 11 y Radio Progreso. Varias operadoras de cable, entre otras Cable Color, se vieron afectadas por interferencias, para evitar que emitieran la señal de CNN en español y Canal Sur de Venezuela. Los corresponsales de esta emisora y de la agencia AP fueron detenidos, aunque al parecer han sido liberados posteriormente. Periodistas de los diarios El Tiempo, La Tribuna y El Heraldo han sido agredidos. "Los autores del golpe han fracasado al tratar de provocar un vacío informativo de los medios críticos", ha señalado Gregorio Salazar, director de la oficina de la FIP en Caracas. Salazar ha hecho un llamado "a quienes han asumido el control del gobierno en Honduras para que respeten los derechos humanos y contribuyan a una pronta salida institucional de la crisis". http://www.p-es.org Cerigua.- El 95 por ciento de los medios de comunicación en Honduras dejaron de transmitir cualquier tipo de información relacionada con la expulsión del presidente Manuel Zelaya, según un análisis de la emisora Radio Globo publicado por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) El estudio destaca de manera especial al canal 6 de Honduras, empresa privada de comunicación que se ha dedicado a la transmisión de programación para niños durante todo el día. En otra nota de la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña (OCLACC) se informa de que en la mañana del pasado lunes amanecieron militarizadas las instalaciones de la radio Católica en Trujillo. Varios miembros del ejército llegaron a la estación de radio para disponer la suspensión de los servicios informativos de la emisora, en una medida que según los oficiales "es preventiva, ya que se podrían crear posibles protestas de los grupos populares que apoyan la consulta para la cuarta urna, que promovía el depuesto presidente Manuel Zelaya Rosales". Reacciones internacionales El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) ha difundido un comunicado de alarma “por informes de que soldados hondureños detuvieron a siete periodistas informando para la agencia The Associated Press y la red de televisión regional Telesur el lunes en su hotel en Tegucigalpa”. Según el subdirector del CPJ, Robert Mahoney: “Aunque los periodistas fueron liberados momentos después, nos preocupan otros informes de que medios audiovisuales internacionales han sido sacados del aire en Honduras, y exhortamos a quienes ostentan el poder a permitir que todos los periodistas y medios de comunicación puedan informar libremente y sin temor a represalias sobre la actual situación política”. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y su organización regional, la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) han condenado a su vez los ataques sufridos por los periodistas, así como el cierre y militarización de medios en Honduras, y señalan que “estas violaciones flagrantes de la libertad de prensa y expresión son consecuencia directa del golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya, quien fue sacado por la fuerza de su residencia y expulsado del país”. "Los que han asumido el poder en Honduras se enfrentan a un aislamiento internacional unánime", ha declarado Paco Audije, secretario general adjunto de la FIP, quien ha añadido: "Y una de las repercusiones más inmediatas ha sido su fallido intento de acabar con el pluralismo y silenciar a los periodistas. No lo permitiremos, porque precisamente en las horas dramáticas que vive la sociedad hondureña su labor es más necesaria que nunca". La FIP y la FEPALC consideran de extrema gravedad los cierres y ataques a informadores y medios. Las dos organizaciones saludan “el coraje de los compañeros del Canal 36 de televisión, quienes mantuvieron la emisión tras la llegada de los militares a las cinco de la mañana y sólo escaparon cuando éstos regresaron. Los militares rompieron entonces las instalaciones, golpearon al único periodista que encontraron y retuvieron durante dos horas al personal administrativo”. También se han podido constatar la clausura total o temporal de emisoras como Radio Globo, el Canal 66 Maya TV, el Canal 11 y Radio Progreso. Varias operadoras de cable, entre otras Cable Color, se vieron afectadas por interferencias, para evitar que emitieran la señal de CNN en español y Canal Sur de Venezuela. Los corresponsales de esta emisora y de la agencia AP fueron detenidos, aunque al parecer han sido liberados posteriormente. Periodistas de los diarios El Tiempo, La Tribuna y El Heraldo han sido agredidos. "Los autores del golpe han fracasado al tratar de provocar un vacío informativo de los medios críticos", ha señalado Gregorio Salazar, director de la oficina de la FIP en Caracas. Salazar ha hecho un llamado "a quienes han asumido el control del gobierno en Honduras para que respeten los derechos humanos y contribuyan a una pronta salida institucional de la crisis". http://www.p-es.org |




