Ana Rosa Bergés DreyfousJulio Aníbal Suárez
Eglys Margarita Esmurdoc


Bueno, el país se ha vuelto una alharaca. De ahí no pasarán las cosas, sin embargo. La sentencia de si, pero no, pero si, se quedará ahí. Como todas las cosas de este país sin conciencia de sus derechos y sus deberes.
Lo que no se sabía, hasta hoy, cuando salió en la prensa de la fecha, es que Jorge Subero Isa, presidente de la Suprema Corte de Justicia, quien no aparece firmando la sentencia, y es probable que tenga sus razones técnicas para ello, se había destapado advirtiendo, antes de la lectura del documento que "en la Suprema se ha agotado el liderazgo; se necesita un nuevo lider capaz de aglutinar y lograr el consenso en el grupo". Si me hubiesen dicho que eso ocurrió, antes, pues no había más espacio para comentarios redundantes.
Subero Isa lo que debe hacer es largarse para su casa y dejar el sitio, para que de la crisis salga el nuevo lider. Ello, porque su salida generaría una crisis mayor que la existente. El segundo a bordo, en la Suprema, es menos confiable que el mismo Subero Isa. Tiene varias colas recientes que se las pueden pisar. Tenemos, en realidad, una Suprema Corte deshecha. Y la transacción que a todas luces acaban de concertar con el Poder Ejecutivo, para emitir esa sentencia que se comenta, ha sido el punto sobre la i. El Poder Ejecutivo necesitaba la circunstancia que se ha creado, de extrema atomización en el primer tribunal del país, para poder hacer realidad sus pretenciones de conformar una nueva Suprema a su antojo. Ya veremos.
Con todo, decíamos que no está todo perdido. Julio Aníbal Suárez, Ana Rosa Bergés Dreyfous y Eglys Margarita Esmurdoc han reivindicado el futuro de la nación.

