lunes, 8 de diciembre de 2008

ASUSTADOS Y SOLOS


La tropa asustada
Están solos

Vamos a conceder a Leonel Fernández y su tropa la posibilidad de que todavía mantienen la capacidad de asustarse. Todo temerario, o ligero de espíritu la retiene.
Durante largos años, el equipo de gobierno actual mantuvo a la República Dominicana sin mirarla de frente. Fueron los mayores recaudadores de fondos fiscales de todos los tiempos. Y así lo anunciaron con orgullo. Orgullo falso, puesto que esos fondos sacados de los bolsillos de los contribuyentes debieron de tener una mejor suerte. Y si hubiese sido así, hoy, no existieran motivos para estar asustados y solos.
Veamos este comentario, tomado al azar del diario Hoy Digital de la fecha.
"De lo que debió hablar fué de reducir los botellones. Y de dejar de improvisar con la economia. Cómo puede ser que hayan  derrochado más de 55 mil millones de pesos en la campaña electoral recién pasada, para imponer a este señor. Cómo puede ser que se le permita nombrar a 340 subsecretarios y 53 secretarios de Estado. Cómo puede ser que en plena crisis, ese señor se diera el lujo de hacer un viaje al exterior en el que gastase un millón y medio de dólares y sólo haya dicho que consiguiò inversiones, y nada más. No ha dicho que se hospedaron en el único hotel de 7 estrellas que existe, allí, en Dubai. No puede ser tolerado que tengan las misiones diplomaticas que parecen centros de vividores y no se mantenga el respeto que estas ameritan. Así no se hace honor a la gestion administrativa."
El Partido Revolucionario Dominicano, por voz de una de sus figuras más auténticas está hablando. El doctor Hugo Tolentino Dipp, en la misma línea que la doctora Milagros Ortiz Bosch, en días pasados, ha dicho que hay derecho a la protesta pacífica. La gente debe empezar a movilizarse para exigir que aterricemos. Y ojalá que la exhortación de Tolentino Dipp sea un clamor audible y exprese la otrora capacidad del PRD para hacer que las masas se empoderen y hagan que se trabaje en su favor.
Vendrán con el cuento de que la situación de penuria que ya se entroniza entre nosotros es consecuencia de la crisis mundial. Y sin dejar de ser cierto, es también consecuencia de la improvisación y la incapacidad para consensuar con la población de la gente que está en el gobierno.