martes, 30 de septiembre de 2008

¿Tendrán que actualizarse?

Hugo Llorens



Patrick D. Duddy


El último embajador norteamericano acreditado ante un gobierno de América Latina que habló para meter la cuchara, infortunadamente, ha sido Peter Cianchette, embajador en Costa Rica, desde el 8 de mayo del 2008. Ha sido el propio presidente costarricense Oscar Arias, nada menos que un Premio Nobel de la Paz y reiterado Presidente en su país, quien le salió al frente.
Resulta y viene a caso que Mister Cianchette ha querido halarle los cachetes a Arias. Fue Cianchette quien el domingo, 28 de septiembre, se dijo “sorprendido” de que el socialdemócrata Arias apoye tácitamente las acciones de Chávez. Arias dijo, entonces, este lunes, a la radio local costarricense que la ayuda venezolana en América Latina “es una realidad” y “no estoy emitiendo ningún juicio de valor”. 
Y mire usted, esta recientísima ocasión se suma a lo ocurrido en Bolivia, en donde el presidente Evo Morales Ayma decidió expulsar de su país, el miércoles, 10 de septiembre, al embajador norteamericano, en La Paz, Philip Goldberg, a quien declaró "persona no grata" por "conspirar para buscar la división de Bolivia". 
Y también en Honduras: El presidente hondureño, Manuel Zelaya, suspendió una recepción de las cartas credenciales del nuevo embajador de Estados Unidos en Honduras, Hugo Llorens, quien substituye al anterior, Charles Ford, en solidaridad con el mandatario de Bolivia.

Philip Goldberg
Peter Cianchette

Pero dentro de las mismas circunstancias, y mucho más radical, después de lo ocurrido con Golberg, en Bolivia, arremetió Hugo Chavez contra Patrick Duddy, también en solidaridad. Y así anda la relación de Estados Unidos con estos países