viernes, 26 de diciembre de 2008

Con el Niño Jesús, 2008





Mi Con Mami Jovanna y Papi Juan Manuel (viejito que me ama)
                                                            Con mi hermano Juancito


Con mi hermana Lucía, sus amiguitas me recuerdan                                     


 Con mi hermanita Leslie


Mi hermano mayor, Juan Celestino, en la guerra de Irak. Diosito lindo lo protege...

Con padrinos Sandra y Freddyto









Con Mami Jova, recogiendo juguetes del Niño Jesús




Me Mantengo Al Acecho









Mi hermana Elba y mi sobrinita Ana Gabriela con su papi Erving


Estuve soñando con el Niño Jesús y con Santa

















Señores, eso es todo lo que hay. Terminando el año 2008, aquí está el grupo del amor. La ilusión de un nuevo año tranquilos y en paz. Con fuerza y salud para darles mi protección. Dios los bendiga a todos y pórtense bien. ¡Los quiero muuuucho!


























miércoles, 24 de diciembre de 2008

Perder la Capacidad de Asombro


Tratemos de no perder nuestra capacidad de asombrarnos. Se hace creer a la sociedad dominicana que existen vías institucionales para las cosas, cuando lo institucional es lo que menos vale para los ejecutivos de la Nación.
Ya vimos lo de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia referente a lo que esa misma instancia considera una violación constitucional del Presidente de la República al utilizar fondos tomados prestados sin autorización del Congreso Nacional, en el caso de los 130 millones de dólares tomados por gestiones de la multinacional Sunland. O la sentencia que denominamos del si, pero no, no, pero si...
Ahora tenemos que la Comisión de Indultos del país hace recomendaciones al Presidente de la República para que ejecute los indultos de la tradición de Navidad, pero el hombre no le pone caso a esa instancia institucional, lo que provoca que tres de sus miembros la abandonen y critiquen al gobernante. El sacerdote católico fray Arístides Jiménez Richardson, presidente de la Comisión y los periodistas Huchi (Luis Eduardo Lora), Nuria Piera y Marisol Vargas, miembros, también la dejan. El Presidente Leonel Fernández no sólo pasó por encima de la recomendación de la Comisión de Indultos, sino que tomó su propia decisión y mandó la libertad de un grupo de personas políticas unas y burócrata la otra, condenadas en todas las instancias de ley por corrupción y estafa. La otra, incluso, sin que nunca haya sido encarcelada, ya que se amparó en un supuesto estado de salud deficiente para evadir la reclusión.
Se trata, en el caso de la otra, de la banquera Vivian Lubrano, ex ejecutiva del Banco Intercontinental (Baninter).
Fueron acusados y condenados por desfalco y robo público en perjuicio del Estado, y ahora condonados, después de una sospechada transacción política los dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Antonio Marte, Milcíades Amaro Guzmán, Gervasio de la Rosa y Pedro Franco Badía. Y el PRD saluda la acción con un gesto de aquiesencia que lo reduce aun más, cada día ante su propio historial. Connivencia, ante una corrupción por todos rechazada.
Una Cámara de Cuentas que no toma en cuenta la crisis económica y sin tener mérito para ello, se adjudica millones de pesos en un bono navideño del que sólo le correspondía, según el sentido común, una mínima proporción. Porque no han trabajado para ganarlo y merecerlo, en un país en donde la mayoría no tiene siquiera manera de conseguir un empleo con salario mínimo. Pero buscan argumentos legales y consultan a posteriori, queriendo simular institucionalidad y explicar lo inexplicable más que injustificable. Son la misma bandada.
¿A dónde llegaremos? Las sociedades estallan, ocasionalmente, cuando existen condiciones.

 Tec Bli Spu Dig

viernes, 19 de diciembre de 2008

Además de Cantinflas, Tres Patines

Ana Rosa Bergés Dreyfous
Julio Aníbal Suárez
Eglys Margarita Esmurdoc    





















Bueno, el país se ha vuelto una alharaca. De ahí no pasarán las cosas, sin embargo. La sentencia de si, pero no, pero si, se quedará ahí. Como todas las cosas de este país sin conciencia de sus derechos y sus deberes.
Lo que no se sabía, hasta hoy, cuando salió en la prensa de la fecha, es que Jorge Subero Isa, presidente de la Suprema Corte de Justicia, quien no aparece firmando la sentencia, y es probable que tenga sus razones técnicas para ello, se había destapado advirtiendo, antes de la lectura del documento que "en la Suprema se ha agotado el liderazgo; se necesita un nuevo lider capaz de aglutinar y lograr el consenso en el grupo". Si me hubiesen dicho que eso ocurrió, antes, pues no había más espacio para comentarios redundantes.
Subero Isa lo que debe hacer es largarse para su casa y dejar el sitio, para que de la crisis salga el nuevo lider. Ello, porque su salida generaría una crisis mayor que la existente. El segundo a bordo, en la Suprema, es menos confiable que el mismo Subero Isa. Tiene varias colas recientes que se las pueden pisar. Tenemos, en realidad, una Suprema Corte deshecha. Y la transacción que a todas luces acaban de concertar con el Poder Ejecutivo, para emitir esa sentencia que se comenta, ha sido el punto sobre la i. El Poder Ejecutivo necesitaba la circunstancia que se ha creado, de extrema atomización en el primer tribunal del país, para poder hacer realidad sus pretenciones de conformar una nueva Suprema a su antojo. Ya veremos.
Con todo, decíamos que no está todo perdido. Julio Aníbal Suárez, Ana Rosa Bergés Dreyfous y Eglys Margarita Esmurdoc han reivindicado el futuro de la nación.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Un País Adecuado Para El Rey Cantinflas

Jorge Subero Isa ¿Dónde estabas?



Teníamos tentendido como verdad absoluta que las decisiones de nuestra Suprema Corte de Justicia, en la República Dominicana, debían de adoptarse a unanimidad de todos los jueces que la integran.
Los jueces integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana son
Hugo Alvarez Valencia, Juan Luperón Vásquez,
Margarita A. Tavares, Julio Ibarra Ríos,
Enilda Reyes Pérez, Dulce Ma. Rodríguez de Goris,
Julio Aníbal Suárez, Víctor José Castellanos Estrella,
Ana Rosa Bergés Dreyfous, Edgar Hernández Mejía,
Darío O. Fernández Espinal, Pedro Romero Confesor,
José E. Hernández Machado.
La unanimidad del grupo la componen trece votos. No hay vuelta floja. Esa es la verdad absoluta.
Sobre las acciones en inconstitucionalidad intentadas ante ese organismo, para que actuando como Tribunal de Garantías Constitucionales, por un grupo de ciudadanos dominicanos en representación del Foro, por un lado, y por otro, representando al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), la verdad absoluta del voto a unanimidad se ha roto. Ha sido violentada, con una sentencia cantinflesca. 
Los magistrados Rafael Luciano Pichardo, Hugo Álvarez Valencia, José E. Hernández
Machado, Margarita A. Tavares y Darío O. Fernández Espinal, se han pronunciado salvando su voto. Y son cinco, de trece. Y los magistrados del honor, Ana Rosa Bergés Dreyfous, Eglys Margarita Esmurdoc, Julio Aníbal Suarez, que son tres, de trece, pero que sumados a los cinco salvavidas anteriores, son ocho, dijeron que la sentencia emitida es una solemne negación de los derechos humanos de los dominicanos.
De manera, que sólo cinco jueces, de catorce que son la unanimidad, los magistrados
Juan Luperón Vásquez, Julio Ibarra Ríos, Enilda Reyes Pérez, Dulce Ma. Rodríguez de Goris, José Castellanos Estrella, Edgar Hernández Mejía, Pedro Romero Confesor, y debiéramos de incluir aquí también al presidente de la Suprema, para completar los ocho que de ninguna manera serían un empae y mucho menos una mayoría, se constituyeron en unanimidad en esta ocasión para legitimar una sentencia muy propia del estilo de hacer las cosas que está identificando a los protagonistas de la sociedad dominicana en los actuales momentos. Mejor que como lo hacía el genial cómico del cine mexicano Mario Moreno, Cantinflas. Ni si, ni no, pero sí, pero no.
La mostrenca sentencia de nuestros cantinflescos magistrados declaró inadmisible, sin atreverse a tocar el fondo del asunto, la solicitud de inconstitucionalidad para la decisión ejecutada por el presidente de la República, Leonel Fernández y su equipo de la administración de turno, en lo que se refiere a un préstamo concertado y ejecutado por ese gobierno con la Sunland.
Dicen que adoptaron esa resolución porque quienes impetraron la solicitud no son los genuinos representantes de la ciudadanía, que según estos sabios juristas ya esa ciudadanía delegó en los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados. Genial. Los presidentes de esos organismos son súbditos de Leonel Fernández, pero son los únicos que pueden reclamar constitucionalidad para los actos de Leonel Fernández y su gobierno. Ningún otro ciudadano puede hacerlo, porque la Constitución, según estos magistrados, no lo ampara. ¡Barrabás!
Copiemos, sin embargo, la expresión de los dignos jueces disidentes de la barrabasada, los magistrados Ana Rosa Bergés Dreyfous, Eglys Margarita Esmurdoc y Julio Aníbal Suarez. Este es su certero criterio:
"Es criterio de los suscribientes: Ana Rosa Bergés Dreyfous, Eglys Margarita Esmurdoc y Julio Aníbal Suarez, que la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte Constitucional no puede abandonar ni restringir el concepto de parte interesada que ha sido consagrado y mantenido a partir de la sentencia que fuera pronunciada el 8 de Agosto de 1998, en la cual se estableció: “que en armonía con el estado de derecho que organiza la Constitución de la República y los principios que le sirvieron de fundamento al constituirse la sociedad dominicana en nación libre e independiente, entre ellos el sistema de control de la constitucionalidad por vía de excepción, hoy ampliado mediante la instauración en 1994, con
el derecho a demandar la inconstitucionalidad de la ley por vía directa, debe entenderse por parte interesada, aquella que figure como tal en una instancia, contestación o controversia de carácter administrativo o judicial, o contra la cual se realice un acto por uno de los poderes públicos, basado en una disposición legal, pretendidamente inconstitucional, o que justifique un interés legitimo, directo o actual, jurídicamente protegido, o que actúe como denunciante
de la inconstitucionalidad de la ley, decreto, resolución o acto, para lo cual se requerirá que la denuncia sea grave y seria;” enunciado que aparece incluso citado en el primer considerando de esta sentencia, con lo cual se admite que las personas que cumplan con una de esas condiciones tienen la facultad de perseguir la declaratoria de inconstitucionalidad de cualesquiera de los actos de los poderes públicos que no estén acordes con nuestra Carta Sustantiva.
Este concepto ampliado de “parte interesada” coincide con lo que los tratadistas han denominado quivis expopulo, el cual “se ha consagrado como una verdadera acción popular que garantiza el derecho constitucional de todo individuo a denunciar la inconstitucionalidad y a proteger así, no sólo un derecho subjetivo violado, sino a garantizar el ordenamiento constitucional, actuando como un verdadero centinela de la Constitución y las leyes; es así como la acción directa en inconstitucionalidad se erige en una verdadera acción popular en la que cualquier individuo puede ejercer la acción en inconstitucionalidad, sin que tenga que alegar en el proceso la vulneración de algún derecho, interés o bien jurídico protegido que se encuentre dentro de su esfera patrimonial. Y es que en Derecho Constitucional el interés, contrario a lo que ocurre en Derecho Civil, no es la medida de la acción, sino la lesión o vulneración de la Constitución. Esta acción popular convierte a la Suprema Corte de Justicia en lo que Peter Haberle, refiriéndose al tribunal constitucional alemán, ha denominado un
‘tribunal ciudadano’” (Jorge Prats: Derecho Constitucional, Tomo I, pág. 341).
Es por ello que lejos de ser restringido el marco de acción de los ciudadanos, éste debe ser ampliado, porque permite al máximo tribunal de justicia del país ejercer su función de guardiana de la Constitución y las leyes.
En otro orden de ideas, la decisión así adoptada constituye un impedimento al acceso a la justicia, lo que vulnera el principio de la protección jurídica de los derechos y de las garantías procesales, reconocidos por la Constitución Dominicana y los instrumentos internacionales de Derechos Humanos, para cuyo ejercicio han sido instituidos en el país el recurso de amparo y el Ombudsman ó Defensor del Pueblo.
Que al adoptar el criterio de que la inconstitucionalidad o nulidad de un acto comprendido en el artículo 46 de nuestra Carta Magna por el no cumplimiento de un trámite requerido, sólo puede ser solicitado por el órgano de la administración pública, ante el cual deba realizarse el mismo, al tiempo que limita el acceso a la justicia de los ciudadanos, como se ha expresado anteriormente, impide que las acciones puedan ser ejercidas, en caso de que los funcionarios frente a los cuales tenga que realizarse la gestión coincidan en dicha omisión, lo que haría surgir un estado de inercia que no podría ser vencido por la ciudadanía.
Que de igual manera lo decidido en esta sentencia puede dar como resultado que se contraigan obligaciones a cargo del Estado, al margen del control congresional y judicial, desconociendo el equilibrio que debe primar entre los poderes del Estado y frente a los cuales la ciudadanía estaría privada de ejercer acción alguna.
En tal virtud, somos de opinión que en la especie el tribunal debió declarar admisibles las acciones de que se trata y abocarse al conocimiento del fondo de las mismas, a fin de determinar su procedencia o no, ya que a nuestro juicio no existe ninguna causa que determine su inadmisibilidad." ¡Bien!
Vamos a dejar que otros averigüen las razones por las que los jueces que salvaron su voto no lo hicieron acorde con estos razonamientos de estos tres jueces dignos, en las personas de los cuales debemos exclamar que no todo está perdido en la República Dominicana.



lunes, 8 de diciembre de 2008

ASUSTADOS Y SOLOS


La tropa asustada
Están solos

Vamos a conceder a Leonel Fernández y su tropa la posibilidad de que todavía mantienen la capacidad de asustarse. Todo temerario, o ligero de espíritu la retiene.
Durante largos años, el equipo de gobierno actual mantuvo a la República Dominicana sin mirarla de frente. Fueron los mayores recaudadores de fondos fiscales de todos los tiempos. Y así lo anunciaron con orgullo. Orgullo falso, puesto que esos fondos sacados de los bolsillos de los contribuyentes debieron de tener una mejor suerte. Y si hubiese sido así, hoy, no existieran motivos para estar asustados y solos.
Veamos este comentario, tomado al azar del diario Hoy Digital de la fecha.
"De lo que debió hablar fué de reducir los botellones. Y de dejar de improvisar con la economia. Cómo puede ser que hayan  derrochado más de 55 mil millones de pesos en la campaña electoral recién pasada, para imponer a este señor. Cómo puede ser que se le permita nombrar a 340 subsecretarios y 53 secretarios de Estado. Cómo puede ser que en plena crisis, ese señor se diera el lujo de hacer un viaje al exterior en el que gastase un millón y medio de dólares y sólo haya dicho que consiguiò inversiones, y nada más. No ha dicho que se hospedaron en el único hotel de 7 estrellas que existe, allí, en Dubai. No puede ser tolerado que tengan las misiones diplomaticas que parecen centros de vividores y no se mantenga el respeto que estas ameritan. Así no se hace honor a la gestion administrativa."
El Partido Revolucionario Dominicano, por voz de una de sus figuras más auténticas está hablando. El doctor Hugo Tolentino Dipp, en la misma línea que la doctora Milagros Ortiz Bosch, en días pasados, ha dicho que hay derecho a la protesta pacífica. La gente debe empezar a movilizarse para exigir que aterricemos. Y ojalá que la exhortación de Tolentino Dipp sea un clamor audible y exprese la otrora capacidad del PRD para hacer que las masas se empoderen y hagan que se trabaje en su favor.
Vendrán con el cuento de que la situación de penuria que ya se entroniza entre nosotros es consecuencia de la crisis mundial. Y sin dejar de ser cierto, es también consecuencia de la improvisación y la incapacidad para consensuar con la población de la gente que está en el gobierno.


sábado, 6 de diciembre de 2008

¿PRD hacia la izquierda? ¡Hacia la izquierda!


                                                  Luis Abinader













Doña Milagros Ortiz Bosch







Nunca una propuesta fue más certera que esa de Doña Milagros Ortiz Bosch en el sentido de que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) debe dar un viraje hacia la izquierda. Propuesta que de inmediato aprobó el aspirante presidencial de nuevo cuño en el PRD, Luis Abinader.
Sería la manera, entiende la doctora Ortiz Bosch en que el PRD encontraría un sitio para servir a la sociedad.
Ciertamente, la sociedad dominicana tiene un espacio político reservado, desde hace mucho tiempo, para esa fuerza o conglomerado de fuerzas que se decida a trillar un camino distinto al que están siguiendo los grupos que se han ido emplazando en el ejercicio del Poder. Ahora mismo, son todos antros de intereses ajenos totalmente a las necesidades comunitarias en la República Dominicana.
La dirigencia de esos grupos, sin excepción, han tomado por asalto sus organizaciones y las han convertido en tribuna y pedestal para saltar al logro de canonjías. Son falsos líderes que en base a un forcejeo clientelista que le ha sido posible mediante una dudosa fuerza lograda a través de una acumulación de recursos financieros a su paso por el Poder, en distintas ocasiones.
El PRD, que fuera una esperanza nacional, con la ausencia de José Francisco Peña Gómez abandonó sus raíces. Ha dejado al pueblo a su suerte. Las 24 familias que constituyen el PIB, en alianza con las corporaciones e intereses financieros y políticos norteamericanos hacen con esta comunidad lo que les viene en ganas. Y encuentran como aliado fundamental al presidente d la República de ocasión que le sirve de marioneta.
La propuesta de Ortiz Bosch secundada por Abinader es excelente.
Pero muy poca gente le concede al PRD, en la actualidad, recursos suficientes para regenerarse. Sobretodo, después que eliminó los Comités de Base, inducido, precisamente por los intereses de su cúpula, temerosos del surgimiento de nuevos líderes y nuevos recursos humanos a través de la pósibilidad de captación de recursos humanos de manera democrática  y abierta. Era la característica fundamental del PRD que le permitía renovarse a sí mismo, incluso con ayuda de su misma dirigencia. Se valieron de un Congreso del Partido para eliminar ese mecanismo de los Comités de Base y convirtieron al PRD en un eunuco de la política. Lo han invalidado para poderlo controlar. 
Y no hay que dudar que como la cúpula del PRD, al igual que la de otros partidos, requeridos de fondos para poder afincarse mediante el clientelismo, para lo que se necesita mucho dinero, tenga que entregarse en manos de quienes tienen esos recursos de manera dadivosa por lo fácil que les ha sido conseguirlos: los narcotraficantes.
De manera, que es lamentable que Doña Milagros esté clamando en el desierto. Y mucho más lamentable que su edad sea tan avanzada, lo que en modo alguno es un obstáculo insalvable para ella llevar a cabo su propuesta. Vamos a renovar el PRD, hagamos que gire hacia la izquuierda.
Existen tantas fuerzas como las que hoy representa el PRD, fuera de esa organización, ansiosas de encontrar por donde canalizar sus ímpetus libertarios a través de una institución que surque hacia la izquierda.
No somos diferentes a Bolivia. No somos diferentes a Venezuela. Ni a Ecuador, ni a Brasil, ni a Uruguay. Ni somos distintos a Paraguay, por no decir de Cuba, Nicaragua y otras sociedades que giran hacia la izquierda.