jueves, 9 de octubre de 2008

Una campaña intimidante vergonzante

Los sectores capitalistas de algunos países latinoamericanos, los ricos que se sirven del PIB durante todo el tiempo, han desatado una vergonzante campaña de autointimidación. Se han desnudado sin rubor.
Se trata de intimidar a la opinión pública y a los gobiernos lanzando la alarma de que la estabilidad económica de esos países depende su permanencia junto a los intereses de Estados Unidos.
Tenemos el caso de El Salvador, en donde la canciller de ese país se fue a Washington y en una acción desvergonzada expuso ante los representantes del llamado globalony, los mismos grupos que hoy llevan el sistema a un abismo financiero, que es urgente intervenir en El Salvador para impedir que el candidato del FMLN, el periodista Funes, salga electo presidente en los comicios del próximo año. Porque, según ella, sería un nuevo gobierno izquierdista, aliado de Hugo Chávez y enemigo de Estados Unidos. Tal situación, según la funcionaria representante del gobierno de Saca, debilitaría los nexos de El Salvador con Estados Unidos, perjudicaría las relaciones comerciales con ese país, haría daño a las concesiones que se permite a los salvadoreños que viven de manera ilegal en Estados Unidos, y bla, bla, bla...
Lo mismo está ocurriendo en Honduras, en donde con similares argumentos, la derecha, encabezada por el Consejo de Hombres de Empresa de Honduras, se opone al acuerdo de asistencia social y económica firmado por el presidente Mel Zelaya con el presidente Chávez y que está sometido al Congreso de ese país para su ratificación. La posición de la derecha hondureña, es también vergonzante.
De lo que está ocurriendo en Paraguay, no se diga diferente. Fernando Lugo, el cura presidente paraguayo, no encuentra en dónde poner los pies. La derecha está intimidante con ese joven gobierno, pese a que mantuvo a Paraguay 60 años sometido a relaciones sumamente desiguales con los norteamericanos. Pero ahora que Chávez, sin condiciones quiere ayudar, expresan temor por no querer molestar las relaciones con los norteamericanos. Están asustados.
Como en Bolivia se quiere condicionar de manera sucia y vergonzante al presidente boliviano...

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